¿Sabes qué es el THC? Es el compuesto más importante de la marihuana, el que provoca los diferentes efectos y sensaciones que se producen con el consumo de esta hierba. Pero, ¿cómo actúa sobre el cerebro?
Qué es el THC
El nombre científico del THC es delta-9-tetrahidrocannabinol y es el principal compuesto psicoactivo de la planta de cannabis, el responsable de los efectos que se asocian con el consumo de marihuana. Esta sustancia se encuentra principalmente en las flores de la planta hembra, que es la parte donde se concentran los tricomas, unas diminutas estructuras en forma de glándulas que producen y almacenan tanto el THC como otros cannabinoides. Los tricomas actúan como un sistema de defensa natural de la planta, ya que protegen de depredadores y condiciones climáticas adversas, pero son precisamente los que contienen los compuestos que producen efectos en el ser humano.
El sistema endocannabinoide
Para saber qué es el THC y cómo afecta al organismo, antes de nada es necesario saber qué es el sistema endocannabinoide y cómo funciona. Se trata de un sistema de comunicación natural del cuerpo humano que regula funciones como el sueño, el estado de ánimo, el apetito, el dolor y la memoria. Este sistema está formado por receptores cannabinoides que se encuentran distribuidos por diferentes áreas del cuerpo, pero sobre todo en el cerebro y el sistema nervioso. Los dos tipos principales de receptores son los CB1 y CB2. Los receptores CB1 se concentran en el cerebro y son los responsables de la mayor parte de los efectos psicoactivos, mientras que los receptores CB2 se encuentran sobre todo en el sistema inmunológico y están más relacionados con funciones antiinflamatorias.

Cómo afecta el THC a nuestro organismo
Para entender bien qué es el THC, hay que saber cómo actúa en el cerebro. Cuando esta sustancia entra en el organismo, se une principalmente a los receptores CB1 del cerebro, lo que altera la liberación normal de los neurotransmisores y, en consecuencia, se modifica la actividad cerebral. Esta interferencia en el sistema endocannabinoide es lo que provoca efectos a nivel mental, cognitivo, emocional y físico. En el plano mental y cognitivo, el THC suele producir una sensación de euforia o “subidón” y aumento de la creatividad, aunque también puede llevar a la desorientación y a una percepción alterada del tiempo y el espacio. A nivel emocional, puede provocar sensaciones de relajación y bienestar, aunque en algunas personas puede inducir ansiedad o paranoia. En el aspecto físico, uno de los efectos más comunes es la somnolencia, junto con el aumento del apetito (lo que se conoce como «munchies») y una reducción de la sensibilidad al dolor. Estos efectos ocurren porque el THC imita a los endocannabinoides naturales del cuerpo, y es capaz de modificar su funcionamiento, aumentando o disminuyendo la actividad neuronal en ciertas áreas del cerebro.
Cuánto tiempo permanece en el cuerpo
¿Y qué pasa después de consumir THC? El cuerpo lo procesa a través del hígado, que descompone el compuesto en unas moléculas que se llaman metabolitos. Estos metabolitos se eliminan a través de la orina y las heces, al cabo de unos días. En realidad, la velocidad con la que el THC es expulsado del organismo puede variar dependiendo de la dosis consumida, la frecuencia de uso, la tasa metabólica de la persona y la cantidad de grasa corporal. En usuarios ocasionales, el THC puede desaparecer del cuerpo en unos días, mientras que en consumidores habituales, los metabolitos pueden permanecer hasta un mes o incluso más.

Niveles de concentración
En la marihuana, los niveles de concentración de THC pueden variar considerablemente en función de la genética de la planta, las condiciones de cultivo y la manipulación posterior de la planta. En general, una concentración baja de THC se considera entre el 1% y el 5%, mientras que una concentración alta puede superar el 15% o incluso llegar al 30% en ciertas variedades. Estas concentraciones afectan directamente la intensidad de los efectos, por lo que las variedades con más THC, son mucho más potentes.
Las concentraciones de THC en la planta dependen de su genética, aunque las técnicas de cultivo también pueden influir en que una planta tenga más o menos THC. Por ejemplo, las técnicas de selección de plantas y el ambiente en el que se cultivan pueden estimular la producción de THC en las flores. Las plantas hembra no fertilizadas tienden a producir más THC, ya que concentran sus recursos en desarrollar más resina (donde se encuentra el THC) para protegerse.
El THC, además de sus efectos psicoactivos, también puede proporcionar beneficios en el tratamiento del dolor, el insomnio y ciertos síntomas del cáncer. Pero hay que tener presente que también tiene efectos secundarios, sobre todo en dosis altas. Puede provocar sequedad en la boca, ojos rojos, reducción de la coordinación motora y, en algunos casos, ansiedad o paranoia. Los efectos secundarios a nivel mental y emocional dependen mucho de la dosis y de la sensibilidad de cada persona, por eso es mejor que los consumidores esporádicos y utilicen dosis bajas de THC.

Qué es el THC: diferencias con el CBD
Ya sabemos qué es el THC, pero, ¿en qué se diferencia del CBD? Ambos son cannabinoides pero no son lo mismo. El CBD no es psicoactivo y, de hecho, puede contrarrestar algunos efectos del THC. Mientras que el THC se usa principalmente por sus efectos psicoactivos, el CBD se suele emplear en el tratamiento de la ansiedad, la epilepsia y el dolor crónico, sin producir un estado de alteración mental. Si se combina con THC, el CBD puede moderar sus efectos psicoactivos y hacer que la experiencia sea más suave y menos propensa a efectos como la ansiedad. Esta sinergia entre el THC y el CBD se conoce como el «efecto séquito», una interacción muy interesante que potencia los beneficios medicinales y reduce los efectos negativos.
Otro aspecto muy valorado del THC es su capacidad para aliviar el malestar asociado a condiciones médicas crónicas, como el dolor neuropático, las náuseas y el vómito tras la quimioterapia, y la espasticidad muscular en enfermedades como la esclerosis múltiple. Si se consume conjuntamente con el CBD, se puede mejorar el bienestar general del paciente sin experimentar efectos psicoactivos no deseados.
Saber qué es el THC es fundamental para conocer todo su potencial terapéutico y recreativo y hacer un consumo responsable de una sustancia que lleva acompañando a la humanidad desde tiempos prehistóricos.





