Cannabis medicinal en Chile

Chile y el cannabis medicinal están amparados en una ley desde 2005 pero la historia del cáñamo (cannabis en latín) se inicia antes, desde que el hombre comenzó a cultivar sus primeras cepas. Según han revelado diversos estudios e historiadores, fue en China, alrededor del 2.737 a.C., donde se inició su uso terapéutico extendiéndose a lo largo del tiempo. Desde el lejano Oriente hasta el Mediterráneo Occidental el consumo del cáñamo se desarrolló a  lo largo de los siglos para tratar todo tipo de dolencias según recogen en la farmacopea tradicional europea. Pero en 1937, Estados Unidos prohibió la marihuana por primera vez con la Ley Marijuana Tax Act, momento en el que se formó una feroz campaña represiva y propagandística que ha deteriorado la imagen de la planta ante los ojos de la opinión pública mundial.

Actualmente, esta imagen empieza a cambiar en numerosos países que emprenden el camino de la despenalización de su consumo medicinal. Uno de ellos es Chile, que según el último informe de la Organización de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el país andino es el tercero del mundo en número de consumidores con un 15% de la población nacional entre 15 y 64 años, por detrás de Israel (27%) y Estados Unidos (17%).

Chile inició su andadura hacía la despenalización del uso personal y privado del cannabis en 2005 cuando se dio luz verde a la Ley 20.000 que permitía el uso privado y personal de la marihuana pero era ilegal la posesión, el consumo en grupo o la venta. Pero en diciembre de 2015, la Presidenta chilena Michelle Brachelet firmó una medida donde eliminó la marihuana de una lista de drogas peligrosas, lo que permitió a los pacientes médicos utilizar el cannabis. Además, el Decreto también autorizó la venta de medicamentos derivados del cannabis en las farmacias, así como el auto cultivo medicinal desde octubre de 2014 siempre y cuando dispongan de una autorización del Servicio de Agricultura y Ganadería chileno (SAG).

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¿Dónde conseguirla en Chile?

En Notas de Humo nos hemos preguntado… ¿dónde puede un chileno adquirir su cannabis terapéutico? El lugar más lógico fueron las farmacias chilenas bajo prescripción médica. Pero no ha sido hasta 2017 cuando los chilenos pudieron comenzar a adquirir este tipo de fármacos. En concreto el T100 y TC100, elaborados por el laboratorio canadiense Tilray como un medicamento paliativo del dolor, son dos productos de soluciones oleosas en frascos de 25 ml, cuya diferencia es la concentración de delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD), principales compuestos activos del cannabis.

Desde 2018, tras obtener un permiso especial de parte del Instituto de Salud Pública (ISP), los Laboratorios Knop han sacado al mercado el Cannabiol para tratar dolores crónicos, enfermedades oncológicas algunas neurológicas y convirtiéndose en el primer fármaco a base de cannabis elaborado en Chile y Latinoamérica. Para adquirir el Cannabiol existen los pacientes que se atienden en la salud púbica pertenecientes a los 15 municipios, 2.500 pacientes, pueden acceder a este tratamiento durante 12 meses de forma gratuita.

Por otra parte, para aquellos pacientes que no pertenecen al convenio pueden dirigirse a la Fundación Daya donde serán atendidos por los médicos de la organización y, si su patología es susceptible de iniciar un tratamiento con el fitofarmaco el médico solicitará el Cannabidol a los laboratorios Knop para que el paciente pueda adquirirlo en las farmacias autorizadas y le realizarán una posterior farmacovigilancia. Asimismo una tercera vía para los particulares es consultar con su médico, que será quien lo evalúe, solicite el Cannabidol y realice la farmacovigilancia.

Finalmente, aquellas personas que no pueden acceder al fitofármaco tienen dos vías para adquirir al cannabis medicional: el cultivo personal de cannabis y los cultivos comunitarios. El primero es un derecho contemplado en Chile por la Ley 20.000. La norma permite el consumo personal y medicinal de cannabis pero con el objetivo de proteger la Salud Pública, por ello desde 2014 los delitos descritos en la ley están sujetos a sanciones sólo si el acusado pone en riesgo la salud pública al planear o permitir la difusión incontrolada de ciertas sustancias, entre ellas el cannabis.

La segunda opción para adquirir al cannabis medicinal en Chile son los cultivos colectivos, entendidos como una asociación de pacientes, con un número específico de personas, donde solo se cubren los costes de la operación, sin comercialización alguna.

Fundacion Daya

La Fundación Daya es una organización sin fines de lucro, cuyo objetivo es la investigación y promoción de terapias alternativas orientadas a aliviar el sufrimiento humano. Además colaboran y asesoran en el diseño de políticas públicas que promuevan el bienestar físico y espiritual de las personas.