Estimulador casero de raíz, crecimiento y floración


En los tiempos de crisis que corren actualmente…. todo ahorro es siempre bienvenido, así que vamos a enseñaros a fabricar vuestro propio estimulador casero de raíz, crecimiento y floración, a un coste ridículo.

El truco de este preparado radica en las Auxinas, unas hormonas que estimular el crecimiento vegetal de forma natural. Son muy utilizadas en todos los tipos de agricultura, no presentan ninguna toxicidad y son 100% BIO.

Veamos un poco que son las Auxinas y como funcionan (obtenido de la wiki):

” Las auxinas son un grupo de fitohormonas que funcionan como reguladoras del crecimiento vegetal. Esencialmente provocan la elongación de las células. Se sintetizan en las regiones meristemáticas del ápice de los tallos y se desplazan desde allí hacia otras zonas de la planta, principalmente hacia la base, estableciéndose así un gradiente de concentración. Este movimiento se realiza a través del parénquima que rodea a los haces vasculares.

La síntesis de auxinas se ha identificado en diversos organismos como plantas superiores, hongos, bacterias y algas, y casi siempre están relacionadas con etapas de intenso crecimiento.

La presencia e importancia de las hormonas vegetales se estableció por los estudios de las auxinas; sobre ellas hay una amplia y profunda información científica (mucho más de lo que hay de otras hormonas), lo que ha permitido conocer con más precisión cómo funcionan las hormonas en las plantas. Junto con las giberelinas y las citocininas, las auxinas regulan múltiples procesos fisiológicos en las plantas, aunque no son los únicos compuestos con esa capacidad.

Las auxinas también son usadas por los agricultores para acelerar el crecimiento de las plantas, vegetales, etc. “

Así pues, un preparado casero de Auxinas nos ayudará a estimular el desarrollo radicular de nuestras plantas, su crecimiento o si se encuentran el la fase de floración, el crecimiento y desarrollo de nuestros apreciados cogollos.

Auxinas 01Elaborar un abono rico en auxinas es muy sencillo. Ponemos en remojo unos cien gramos de lentejas o cañamones. Al día siguiente se escurre el agua, rica ya en auxinas y se guarda. Ponemos las lentejas o cañamones entre servilletas húmedas hasta que desarrollen unos tres centímetros de raíz; entonces cortamos las raíces desechando el resto.

Las machacamos y las ponemos en agua durante un día en un lugar oscuro. Transcurrido este tiempo, escurrimos el agua y la mezclamos con la que habíamos separado el día anterior; así obtenemos unos litros de agua rica en auxinas que podremos mezclar con varios litros más para abonar todo nuestro cultivo.

Las auxinas no sólo son buenas para el crecimiento, también son un excelente estimulador para la floración.

Guardar