Las propiedades de las semillas de cáñamo son muchas y con beneficios para la salud tan interesantes, que todos deberíamos considerar incluirlas en nuestra dieta. Pero, ¿qué son estas semillas y de donde salen? Para aclarar esto, lo primero es entender la diferencia entre el cáñamo y la marihuana, dos plantas que suelen dar lugar a confusión. Aunque ambas pertenecen a la misma familia (podrían considerarse plantas hermanas), hay grandes diferencias entre ellas, tanto en sus principios activos como a nivel morfológico. Estas diferencias han hecho que se les den usos completamente diferentes.
Diferencia entre cáñamo y marihuana
La marihuana y el cáñamo pertenecen las dos a la familia Cannabis Sativa, aunque tienen rasgos que las catalogan como variedades distintas. Las diferencias entre ambas plantas se han ido potenciando a lo largo de años de cultivo y selección genética. Por un lado, el cáñamo se ha ido domesticando y moldeando con el propósito de obtener diferentes materias primas como celulosa, aceite, fibra o semillas. En cuanto a la marihuana, lo que se ha buscado es potenciar sus niveles de THC, y por lo tanto, sus efectos psicoactivos.

Así pues, el cáñamo, conocido también como “cáñamo industrial”, debido a las muchas aplicaciones que puede tener en este sector, se perfila como una alternativa sostenible y una fuente muy importante de materias primas ecológicas y renovables.
Semillas de cáñamo o “hemp”
A nivel de consumo doméstico, el cáñamo también nos proporciona unas pequeñas semillas, también llamadas “hemp”, que resultan ser un excelente complemento alimenticio. Estas semillas se obtienen de las flores de cáñamo. Las producen las flores de las plantas hembra, una vez que han sido fecundadas con el polen de una planta macho. Al cabo de un mes o 6 semanas después de esta polinización, los cogollos se llenan de semillas. El cáñamo también se emplea para obtener CBD o cannabidiol, un compuesto sin efectos psicotrópicos con múltiples propiedades terapéuticas, pero para este propósito se emplean las flores sin fecundar y, por lo tanto, sin semillas.
Propiedades de las semillas de cáñamo
Las semillas de cáñamo son especialmente ricas en nutrientes. Para empezar, son ricas en proteínas de alto valor biológico porque contienen todos los aminoácidos esenciales. También contienen ácidos grasos Omega 3 y 6 en una proporción ideal, y vitaminas B,D y E, además de hierro, calcio y magnesio. Debido a este completo perfil nutricional, hay quien ha catalogado a las semillas de cáñamo como «superalimento». Estos son algunos de los beneficios que pueden aportar.

Semillas de cáñamo para prevenir enfermedades cardiovasculares
Una de las propiedades de las semillas de cáñamo más importantes, es que ayudan a cuidar la salud del corazón. Estas semillas contienen ácidos grasos esenciales y compuestos fenólicos, que son unas sustancias que combaten el daño oxidativo, que actúan conjuntamente para reducir la inflamación y proteger el organismo de enfermedades como aterosclerosis, derrame cerebral e infarto de miocardio.
Regula la presión arterial
Las semillas de cáñamo también son ricas en potasio, que estimula la expulsión de sodio a través de la orina, y por lo tanto ayuda a reducir la presión arterial. También contienen arginina, un aminoácido que produce óxido nítrico en el organismo y que favorece la relajación y la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que puede mejorar los problemas de hipertensión.
Favorece el descanso
Otra de las propiedades de las semillas de cáñamo más destacables es que contienen triptófano, un aminoácido que es el precursor de la serotonina. La serotonina es un neurotransmisor relacionado con la producción de melatonina, la hormona que nos induce el sueño por la noche. Por lo tanto, estas semillas pueden ser un buen apoyo para personas con problemas para dormirse.
Ayuda en la menopausia
También son un gran complemento nutricional para mujeres que se encuentran en el proceso de la menopausia. Estas semillas tienen un importante contenido de fitoestrógenos, unos compuestos que se comportan de forma parecida a los esUtrógenos naturales, una hormona cuya producción disminuye durante esta etapa de la vida de la mujer.
Complemento perfecto en dietas vegetarianas y veganas
Las semillas de cáñamo, como hemos visto, contienen todos los aminoácidos esenciales, lo que quiere decir que aportan proteínas muy completas. Por lo tanto, son ideales en dietas 100% vegetales y también para personas que hacen deporte, niños y niñas en etapa de crecimiento y mujeres embarazadas.

Cómo se consumen
Se pueden consumir semillas de cáñamo en diferentes formatos. En el mercado se pueden encontrar enteras, peladas, trituradas en polvo o en aceite. Son muy versátiles en la cocina y tienen un sabor muy agradable, parecido a la nuez, por lo que se pueden incorporar a un montón de preparaciones. Se pueden comer crudas o tostadas, si queremos potenciar su sabor. Son idóneas para recetas dulces o saladas, y se pueden agregar a batidos, sopas, guisos, ensaladas, yogures, tostadas, etc.
Para obtener todas las propiedades de las semillas de cáñamo y aprovechar de verdad sus beneficios, se recomienda consumir aproximadamente unos 30 gr al día, que son más o menos unas 3 cucharadas, aunque es una dosis que puede variar según el peso, la edad y el sexo. Para asimilar bien los nutrientes, las semillas tienen que estar trituradas o descascarilladas para facilitar su absorción en el intestino. En este sentido, la mejor opción es el aceite o el polvo, aunque depende del tipo de preparación que se desee. También hay que tener en cuenta que, al ser ricas en ácidos grasos, se oxidan y se enrancian muy rápidamente si se exponen a la luz, así que, sea cual sea el formato, tienen que estar envueltas en un paquete opaco y se deben consumir dentro de un breve plazo de tiempo.
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