Si te interesa el mundo del cannabis, seguramente hayas oído hablar de los fitocannabinoides como el cannabidiol (CBD), el tetrahidrocannabinol (THC) o los terpenos. Son los químicos más conocidos de la marihuana y los que le aportan sus efectos terapéuticos y psicotrópicos, su aroma, color y sabor. Los flavonoides son mucho menos conocidos pero también son sumamente importantes en la calidad de cada cepa de esta hierba. A continuación te explicamos qué son y cómo afectan a la marihuana.
Qué son los flavonoides
Los flavonoides son compuestos químicos naturales que se encuentran en muchas verduras, frutas, plantas y flores. También están presentes en bebidas tan comunes como el vino tinto y el té, de hecho se usan como reclamo publicitario para destacar las propiedades de un producto o alimento. Son beneficiosos para la salud porque tienen un efecto antioxidante, lo que quiere decir que ayudan a combatir los radicales libres, las moléculas que dañan las células y aceleran el envejecimiento. También nos protegen de enfermedades cardiacas y de algunos tipos de cáncer.

Esta acción protectora y antioxidante de los flavonoides también actúa en el propio vegetal. Es decir, sirven como defensa para las plantas y las protegen de los rayos UV y de los daños provocados por plagas o enfermedades. Pero también, tienen un papel muy importante en el color y el sabor de los alimentos, y es, precisamente, en este punto en el que nos queremos centrar hoy.
Existen más de 10.000 compuestos flavonoides, que se clasifican en subcategorías y categorías menores:
Flavonoles
Los flavonoles son un tipo de flavonoide muy común que ayuda a proteger a las plantas de los rayos UV.
- Quercetina. Se encuentra en las cebollas, manzanas, uvas y el brócoli. Su color suele ser amarillo o pálido, aunque no aporta mucho al sabor, tiene un ligero toque amargo.
- Kaempferol. Está presente en espinacas, col rizada y té verde. Este flavonoide es de color verde claro y aporta un sabor suave, casi neutro.
- Myricetina. Aparece en algunas hierbas, en las uvas, el té y el vino tinto. Tiene tonos amarillos y suele aportar un sabor astringente y amargo.
Flavonas
Las flavonas son menos comunes, pero también son importantes en el color y el aroma de las plantas. Su color suele ser amarillo, y tienen un sabor más suave y terroso.
- Apigenina. Se encuentra en el perejil, el apio y la manzanilla. Da un color amarillo claro y tiene un sabor suave y ligeramente amargo, además de un aroma herbal.
- Luteolina. Está en los pimientos verdes, el tomillo y el apio. Aporta un color amarillo y tiene un sabor amargo.

Flavanonas
Las flavanonas son comunes en cítricos y son responsables de su sabor característico.
- Naringenina. Se encuentra en la naranja y el pomelo. Aporta un color amarillento y un sabor amargo, que es lo que le da el toque característico a estos cítricos.
- Hesperetina. Está en naranjas y limones. Aporta un color amarillo y un sabor entre amargo y ácido.
- Eriodictiol. Presente en las mandarinas y algunos otros cítricos, les da un sabor amargo más suave y un toque de dulzura.
Flavanoles (Catequinas)
Los flavanoles se encuentran en el té y el cacao. Son responsables de tonos marrones y verdes, además de sabores astringentes y amargos.
- Catequina. Abunda en el té verde y el chocolate oscuro. Aporta tonos marrones o verdes, un sabor amargo y un aroma herbal.
- Epicatequina. También está en el cacao y las manzanas. Su sabor es amargo, y es una de las razones de la complejidad de sabor del chocolate.
- Galocatequina. Se encuentra en el té verde y en algunas frutas como las peras. Aporta un color verdoso y un sabor amargo.
Isoflavonas
Las isoflavonas son principalmente comunes en las legumbres, especialmente en la soja. Aportan tonos neutros y sabores suaves.
- Genisteína. Presente en la soja y los productos derivados, como el tofu. Tiene un sabor suave, casi neutro, y no aporta mucho color.
- Daizeína. También en la soja, así como en los garbanzos. Su sabor es suave y ayuda a dar textura a algunos alimentos procesados de soja.
Antocianinas
Las antocianinas son las responsables de los colores rojos, morados y azules de muchas frutas y verduras. Su sabor suele ser entre ácido y dulce.
- Cianidina. Se encuentra en las cerezas, moras y granadas. Aporta colores rojos y morados, y un sabor dulce con un toque ácido.
- Delfinidina. Común en las uvas y el vino tinto, así como en algunas bayas. Da un color azul o morado intenso y tiene un sabor astringente y un poco ácido.
- Malvidina. Presente en las uvas oscuras, los arándanos y el vino tinto. Contribuye a los tonos púrpura y un sabor dulce-ácido, característico en frutas moradas.
Chalconas
Las chalconas son menos comunes, pero se encuentran en algunas frutas y flores, donde dan colores rojizos o amarillos.
- Filsocianina. Está en las flores de hibisco y en algunas frutas exóticas. Aporta un color rojo intenso y tiene un sabor ácido y refrescante.
- Butina. Presente en la raíz de regaliz y algunas flores. Contribuye a un tono amarillento y tiene un sabor dulce-agrio.
Flavonoides de cannabis
La marihuana también contiene diversos flavonoides, como los cannaflavinas, especialmente la Cannaflavina A, B y C. Estos flavonoides tienen propiedades antiinflamatorias y ayudan a potenciar el «efecto séquito» del cannabis, que es la sinergia entre cannabinoides, terpenos y flavonoides para amplificar los efectos terapéuticos de la planta.
- Cannaflavinas (A, B, y C). Son unos flavonoides únicos del cannabis y son los que le dan su característico color verde. No tienen un sabor predominante, pero contribuyen al perfil de sabor y aroma terroso y herbal característico de la marihuana.
- Quercetina, Kaempferol y Apigenina. También se encuentran presentes en la marihuana aunque en cantidades más pequeñas. Igualmente tiene un papel importante en el aroma y el sabor.
Por lo tanto, queda claro que los flavonoides son mucho más que las sustancias que dan color y sabor a un producto vegetal. En el caso de la marihuana son fundamentals para mejorar sus capacidades terapéuticas por la forma en la que interactúan con los demás componentes cannábicos. Una planta de cannabis rica en flavonoides tiene efectos más duraderos y equilibrados, algo muy interesante para su uso médico. Estos compuestos químicos, tienen también propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antiinflamatorias que enriquecen aún más el efecto de los cannabinoides y los terpenos.

¿Se pueden aumentar los flavonoides en el cultivo de cannabis?
La respuesta es sí. Se puede favorecer la cantidad de flavonoides en las plantas de cannabis, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
Exposición controlada a la luz ultravioleta (UV)
La luz UV estimula la producción de flavonoides, ya que actúan como protectores solares naturales de la planta.
Selección genética
Se puede elegir variedades ricas en flavonoides y cruzar plantas con altos niveles de estos compuestos.
Nutrientes específicos
Algunos nutrientes, como el magnesio y el fósforo, son capaces de estimular la síntesis de flavonoides en la planta.
Estrés controlado
A veces, el estrés leve, como la restricción de agua o la poda, tiende a incentivar la producción de flavonoides, ya que la planta los genera para protegerse.
En resumen, los flavonoides en el cannabis son importantes porque mejoran su sabor, aroma y potencia, y además incrementan su valor terapéutico.





