Cuando cortar cannabis automática

El cultivo de plantas autoflorecientes se encuentra ahora mismo en el punto más alto de su historia, la evolución de estas en cuanto a su tamaño y estructura respecto a las autos de generaciones anteriores, ha conseguido que finalmente muchos cultivadores ya sean fieles exclusivamente al cultivo de este tipo de plantas. Dependiendo del tipo de auto que cultivemos, la duración de su ciclo puede aumentar o reducir, pero lo cierto es que hay una seria de características con las que la planta te avisa que ya no se desarrollará más. Hoy explicaremos cuando cortar cannabis automática, sobre todo dependerá de la generación de auto que cultivemos, cuanto mayor tamaño alcance, más tiempo necesitará.

Recordemos que todas las autos del planeta descienden de la ya mundialmente conocida Ruderalis, una genética autóctona de Rusia y Siberia que realiza su ciclo completo de crecimiento y floración, sin importar las horas de luz recibidas o las condiciones de temperatura de su entorno. Ruderalis se calificó como una genética no apta para cruces durante muchos años, su sabor casi neutro y su presencia mínima de THC no inspiraban a los bancos de semillas a añadirlas a su catálogo, hasta que a alguien se le ocurrió la idea de que podrían utilizarse para recortar los tiempos de floración de otras genéticas.

Cuando las genéticas de temporada empezaron a cruzarse con Ruderalis dando así las primeras generaciones de autos, el resultado fue de plantas de tamaño muy reducido, con producciones mínimas y un sabor y efecto casi nulos, por lo que muchos cultivadores decidieron no volver a repetir con este tipo de genéticas.

Con el paso del tiempo las autoflorecientes han evolucionado hasta el punto de únicamente mantener de su herencia Ruderalis el gen de inicio de floración automática, permitiéndose ofrecer un mayor parecido a la genética original. La cantidad de terpenos que producen es muy similar al de las plantas de temporada, lo que les permite recrear perfectamente el sabor original. En los efectos también hemos conseguido un avance espectacular, no llegan a alcanzar los niveles de THC de las genéticas de temporada actuales, aunque suelen mantener entre 10 y 16% de THC, cifras que alcanzaban las genéticas de temporada más potentes en los años 90.

Muchos bancos de semillas han decido ir desarrollando sus genéticas auto generación tras generación, presentando alguna mejoría en cada nueva partida de semillas, hasta conseguir llegar a la calidad de genéticas autoflorecientes que mencionamos anteriormente. Otros en cambio, han decidido mantener su versión clásica de la variedad auto, y bautizar estas nuevas versiones con el mismo nombre pero añadiendo XXL al final. Si vas a comprar una semilla y te encuentras con una genética auto y su misma versión en XXL, la mejor opción será siempre seleccionar la XXL. Posiblemente esta versión sea algo más cara que la otra, aunque simplemente con el desarrollo que muestra la planta, recuperaremos con creces ese par de euros que la XXL costó de más. También podremos apreciar leves diferencias en cuanto al sabor y al efecto, la versión XXL será más similar a la de temporada, además de que su potencia siempre será ligeramente mayor.

A la hora de cortarla, como prácticamente todo en las variedades autoflorecientes, dependerá de la generación en la que se encuentre, cuanto más desarrollada, más tiempo necesitaremos.

Las autoflorecientes más clásicas suelen estar listas en poco más de 2 meses, siendo necesarios de 31 a 35 días aproximadamente, para formar una estructura resistente y comenzar a mostrar los primeros pelos. La floración suele durar entre 35 y 40 días más, rondando un total de 2 meses y unos 10, 15 días desde que se germina la semilla, para estar lista para cortar.

Las autoflorecientes más evolucionadas (suelen ser 5ª y 6ª generación), cuentan con un ciclo total algo más largo, incluso de hasta 1 mes más de vida, pero la producción prácticamente doblará las anteriormente mencionadas. Forman una estructura grande y con una producción de brazos muy superior, por lo que necesitan de más tiempo para crecer, comenzando su floración aproximadamente a partir del día 40-45. Aunque parezca que esos 5-10 días de diferencia durante el crecimiento apenas vayan a apreciarse, la estructura final de la planta será muy diferente, llegando incluso a presentar varias alturas de brazos que se convertirán en preciosas floras, en vez de unificar toda la cosecha sobre la copa. La floración puede durar unos 50 – 55 días más, mostrando una longitud total del cultivo de aproximadamente unos 3 meses, aunque con una producción más del doble que las automáticas clásicas.

También dependerá mucho del genotipo que cultivemos, pues no todas las semillas se desarrollarán al mismo tiempo, incluso aun perteneciendo a la misma genética. Es posible que 2 semillas del mismo paquete se desarrollen a un ritmo y con características levemente diferentes, pues una podría contar con un porcentaje Ruderalis más elevado que la otra, haciéndola más rápida pero menos productiva.